Hola a todas, y todos, pues sí, a veces vivimos de suposiciones, de pensar lo peor, o mejor dicho, lo más malo de ciertas situaciones.
Cuándo nos dicen, tenemos que hablar,....zaz...el estómago da un vuelco rápido y pensamos lo peor, les ha pasado algo así.
Pues a mí sí, y sinceramente al principio me quedaba con el Jesús en la boca, pensando erróneamente que habré hecho, o que ha sucedido que amerite que me digan TENEMOS QUE HABLAR.
Hace un tiempo me quedaba con el susto, ahora, sólo lo encaro, y listo, nunca más dejaré que una palabra me intimide y me haga sentir nerviosa o insegura...sólo Dios sabe que ya eso no hace mella en mi psique.
Dios ayude a las personas que pasan por algo peor un golpe, una amenaza, etc, si una palabara lo hace sentir a uno amenazado, inseguro, otras situaciones nos sacan de nuestra seguridad psicológica y hasta físicamente.
No puedo menos que ponerme en los zapatos de otras personas, ojalá que otras personas también sean empáticas con otras que resulten agredidas o sólo amenazadas sin dejarlo pasar.
Cuándo uno se siente amenazado, solamente se puede estar y ser ayuda y soporte para las amistades.
Qué estén bien.
Ánimo.
Comentarios